Y me siento muy afortunado.
P.D. El mero día de mi cumple me sentí harto raro. Como que al día siguiente el miedo se me pasó. No fue para tanto. Sigo siendo el mismo ñoño.
Since 2007. Bitácora de vuelo, fotos, cuentos mamucos y objetos perdidos. Cuidado con el escalón.
Inspirada en la primera página de Batman #130 (1960), he aquí la invitación de cumpleaños por partida doble que mi talentosa Niña Rana diseñó para festejar un año más de vida (ambos cumplimos en septiembre).
Así que, si usted se considera amigo mío, siéntase cordialmente invitado a este festejo ñoño, una fiesta de disfraces categoría libre, en la que jugaremos RockBand hasta altas horas de la noche.
El tiempo no había pasado por ella. Aparentaba diez peldaños menos.
Al salir de la cárcel, los fotógrafos lo esperaban. El hombre había sobrevivido a un salto desde las cataratas del Niágara.
Se acostumbró al dolor lacerante provocado por las garras que se le clavaban. Cargó día y noche con el peso del enorme y presumido pajarraco de alas extendidas. Aplastado y sometido, aceptó sin queja alguna ser un mero pedestal.